Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

Es uno de los trastornos más comunes durante la niñez, además, dependiendo del tipo este puede durar hasta la adultez.

Por lo general, los niños suelen tener problemas para concentrarse, sin embargo, esto debería mermar mientras crece. Si este problema persiste con el tiempo, es posible que sufra de trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDHA).

Entre las conductas pueden detectar los padres son las siguientes:

  • Hablar en exceso
  • Olvidar o perder cosas constantemente
  • No respeta los turnos de cada quien
  • Tiene problemas para relacionarse con otros

Si el pequeño de la casa presenta este tipo de conducta, lo mejor es que se proceda a dirigir con un psicólogo infantil. De esta forma, habrá posibilidades de que le puedan efectuar un diagnóstico y tratar el inconveniente de la manera adecuada.

Trastorno de ansiedad

Los niños pueden sufrir de ansiedad debido a un miedo o preocupación de alto nivel. Gracias a esto, es posible desencadenar una serie de inconvenientes sociales, escolares e incluso familiares.

Esta inestabilidad emocional también la produce situaciones que han generado un estrés postraumático. Por este motivo, los padres deben observar el comportamiento de los hijos en el día a día, con el fin de identificar alguna anomalía que pueda estar causando alguna conducta irregular.

Baja autoestima

A pesar de que están en su etapa de crecimiento y empiezan a desarrollar su autoestima, es posible que produzca cierta inestabilidad. Por esto es necesario que los padres estén atentos ya que es una faceta importante para mantener el bienestar psicológico de sus hijos.

Esto puede producirlo el acoso escolar, sentimiento de culpa, falta de reconocimiento de logros y otros factores que de por sí, un especialista en esta área podrá detectarlo.