Reaccionar no siempre es fácil, por eso, a continuación, te compartimos una serie de estrategias para manejar la rabieta de tu hijo en estos momentos:

1. Ser un modelo
Sobra decir que los padres son los principales modelos de sus hijos. Sé un buen modelo a la hora de manejar la frustración o las tensiones. Mantente en todo momento calmado y no alces la voz.

2. Dialogar más con él
Aprovecha que sus habilidades de lenguaje son mejores, de forma que es más fácil platicar con él, para explicarle lo que esperas en cada situación y enseñarle la relación entre sus conductas y las consecuencias.

3. Observar a qué estrategias responde mejor tu hijo
A estas alturas ya debes haber probado varias alternativas para manejar los berrinches y las rabietas. Nadie mejor que tu conoce a tu hijo y sabe qué estrategias le funcionan mejor. Sé paciente, consistente y aplica aquellas que sabes que son a las que mejor responde.

4. Captar su atención con una tarea
A esta edad empiezan a querer ser más independientes, vestirse solos, lavarse los dientes, comer, etc. Aprovecha esta característica de su etapa de desarrollo para darle una tarea que pueda distraerlo en lugares donde sabes que puede presentarse un berrinche.

5. Darle tiempo
En ocasiones es mejor darles un poco de tiempo y espacio para calmarse y no confrontarlos con regaños y explicaciones. Puede ser difícil en un inicio, pero eventualmente se calmará y entonces podrán hablar tranquilamente.

6. Desvía su atención
Conoces perfectamente las señales previas de tu hijo antes de una rabieta, en ese momento capta su atención y préstale algún juguete o distractor que traigas en tu bolso, pídele que piense en una película que quiera ver al llegar a casa, invítale un helado, etc. Es muy fácil a esta edad aún, distraer su atención y así evitar que una situación de enojo progrese.

7. Ofrécele algo de comer
Esta estrategia es similar a la de desviar su atención: lleva en tu bolso algunos caramelos o un chocolate que puedas usar en caso de emergencia. Pocos niños se resistirán. Lo importante es que se lo ofrezcas a inicios de la rabieta, no en su plenitud, porque de ese modo funcionaría como un reforzador al mal comportamiento.

8. Proponle algo que lo motive
Cuando sientas que su motivo de enojo es válido, está cansado o tiene hambre, ofrécele alguna actividad que le entusiasme al llegar a casa si logra controlar su ira.

En esta nueva etapa descubrirás que es más fácil usar el lenguaje, razonar con él y manejar sus rabietas de nuevas y mejores formas sin olvidar ser consistente y dejándole claro aquellos comportamientos que no son aceptables bajo ninguna circunstancia.